lunes, 18 de febrero de 2008

¿Son las subculturas una forma de degradación de la sociedad?

Basado en mi forma de ver las cosas y lo que he leído y analizado, las subculturas son una forma de degradación de la sociedad. Antiguamente, hablando de 200 años atrás existían, al igual que ahora, diferencias muy marcadas entre los estatus sociales pero en referentes históricos no se encuentran escritos o documentos que hablen meramente de subculturas en una sociedad.

Pasando a tiempos revolucionarios (principios del siglo XX), tampoco se encuentra algo que constate algún surgimiento de subculturas sino hasta empezando la segunda década cuando empiezan a notarse ciertos grupos que incluso han trascendido de alguna manera hasta nuestros días.

Entrándole de lleno al siglo XX se empiezan a desarrollar diversas subculturas, corrientes, modas y demás. Pachuchos, cholos y chuntos como se escucha decir en una canción, darketos, metaleros, góticos, skatos, punks, emos, fresas, endiablados y enchilosos.

Existen mil y una corrientes de moda y otras ya no tanto (hippies, etc.) que en ocasiones resulta un tanto difícil clasificar el amplio zoológico de corrientes juveniles (algunas incluso cuentan con especímenes ya no tan juveniles que se quedaron en el avión).

Todo esto esta originado más que nada por una sociedad humana que ha ido decayendo, valores y demás menesteres que sólo quedan en pocos bien acostumbrados y en el recuerdo de los viejos. Principios y virtudes que la mayoría tenía se están dejando de ver en los más jóvenes y las nuevas generaciones.

Probablemente esto suena a otro trillado discurso conservador que podemos encontrar en alarmados volantes mojigatos o en la hojita parroquial, pero no. Esto que planteo no es más que mí simplificada forma de ver las cosas. Un consumismo abarrotante que termina por deborarnos a nosotros, medios de comunicación controladores de mentes con excesiva cantidad de programas chatarra.

Todo esto crea un panorama poco saludable para el desarrollo de jóvenes realmente pensantes y con libertad. No hace más que crear supurantes subculturas que aparentemente le dan una identidad a mentes nuevas que están necesitadas de apoyo. En realidad sólo crean dependencia y un control mediático sobre ellos.

¿Será esto creación de gobiernos mal intencionados con planes malévolos? ¿O una estrategia de control por parte de grupos selectos de personas que son los verdaderos amos del planeta? Probablemente no sean más que alucinaciones mías pero, lo que es real y tangible es toda la deformación de la sociedad y el descontrol que está habiendo.

A lo mejor es una clara señal de que ya somos demasiados en este planeta que cada vez es más pequeño (y gris).

jueves, 14 de febrero de 2008

Angel Catorce.

Hojas invernales, colgantes y expectantes. La primavera es próxima, el calor a veces sofocante.

Mi silla rígida y mis párpados pesados. Olvidé cuando empezó mi sueño.

Exaltante saludo llega a mis oidos -¡Hola Angel!-. Blanca voz me habla y mi entorpecida conciencia responde -Qué onda, ¿qué haces aquí?- Nada, vine buscándote pero ya te encontré-.

Una sensación extraña me recorre, pienso si acaso ella tendrá alguna pretención conmigo, ¿interés? ¡quién jijos puede interesarse en mi!

Otra vez yo y mis ideas.

Existe un universo exterior que mi interior no comprende. Muchas preguntas, ahora incontestables... después, no se.

Un beso inesperado. Sus labios pegados a los mios, su aroma y esencia en mi. Fin del beso. -Angel, te amo- Mi sorpresa es tan grande, un poco imaginada pero, no esperada.

Después de un largo tiempo, multifacético e intrigante. Cinco catorces solo, ya era hora de alguna novedad.

Unos minutos más tarde... mi rígida silla. ¡Ya recordé cuando empezó mi sueño!

Hace media hora.
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En una cueva sin luz y sin salida,
no queda más que guardar la calma.
La desesperación puede llegar a invadirte pero...
lo mejor es hacerte de un muro y caminar.

Angel.